Suplemento Revista de la Mañana de Lleida.













Nº 1301
Publicado el Domingo 19 de Octubre de 2008
Pagina 3
El Mirall.(El Espejo)
Agustín Bragado y Sergio Herrera
Tótems y sueños esculpidos.

Bajo la plaza San Juan de Lleida, hay arte. Toda una colección, una modesta muestra de arte que nace de las manos de dos escultores, Agustín Ortega Bragado y Sergio Herrera. La exposición, un repaso de las obras realizadas en solitario por los dos amigos, tiene el nombre de made in Lleida, en la Sala Municipal de Exposiciones de San Juan. Ambos, de la misma quinta, han trabajado conjuntamente durante diez años en la dirección del espacio de Arte la Xamba, una asociación artística que pretendía dignificar y promover el arte de la cultura popular, a través de gigantes, cabezudos. bestias de fuego y otros personajes.
pero desde hace un tiempo, han separado sus caminos artísticos para "continuar su labor escultórica y artística de forma personal", comenta Agustín. No es por desavenencias personales, mas bien por una determinación económica. Y es que vivir del talento y la habilidad del cincel no está a la altura de la mayoría de los mortales.
De trayectorias profesionales casi idénticas, los dos nacidos en el 73, estudiaron en la Escuela de Arte de Tarrega, donde se iniciaron a la Escultura bajo las ordenes de los Escultores Antonio Boleda y Miguel Gascón y coincidieron en un curso de picapedrero impartido por el maestro de la Floresta Félix Martín. Aun trabajando codo con codo, los dos creadores siguen lineas diferentes, mientras Agustín opta por una linea mas cubista y expresionista, Sergio busca mas el naturalismo, el realismo mas exagerado. Agustín presenta unas figuras englobadas en la serie de tótems, en las que ya hace años que trabaja, rostros, figuras con reminiscencias picassianas, esculturas de madera, arcilla y piedra. Por otra banda, Sergio muestra obras unidas por una temática similar: el inconsciente onírico. Sin embargo el tratamiento siempre viene dado desde un punto de vista figurativo. La expresividad de los rostros, detallados hasta los cabellos, denotando una emotividad y un sentimiento de ingravidez.

Foto Jordi Boleda
Texto Martí Figueras
Traducción al castellano Jordi Molinsa